Ciencia y cultura hasta la sepultura

Jueves de Corpus… y de mulas!

Ciencia y Cultura, hasta la sepultura
Victor M García de la Hoz

Quizás algunos lo saben, otros no, y otros -muchos- decimos que lo sabemos, aunque no sea del todo cierto. Por eso, hoy quiero hablar de un aspecto cultural muy latinoamericano: el Jueves de Corpus.

Al principio de los tiempos de la celebración cristiana, se hablaba solamente de una presencia simbólica de Cristo en el pan y el vino, hasta que, en 1215, con el Papa Inocencio III, fue instituida la ceremonia católico-cristiana de la conversión -o transustanciación- del pan y el vino en el cuerpo y sangre de Cristo, con el consiguiente escepticismo de muchos. Casi 50 años después, en el año de 1263 en el pueblo de Bolsano, Italia, se dice que se estaba celebrando la misa y, al momento de la consagración aparecieron unas gotas de sangre en la hostia. Decidieron de inmediato avisar al Papa Urbano IV quien mandó a un emisario a confirmar el hecho. Al año siguiente, el mismo Papa designó el jueves, exactamente sesenta días después del Domingo de Resurrección, como el día del Cuerpo de Cristo, o Jueves de Corpus Christi.

Allá en el viejo continente se convirtió en una celebración muy reconocida y, obviamente, dicha fecha viajó a la Nueva España, en donde la aristocracia se vestía con sus mejores atuendos para asistir a la “Misa del jueves de Corpus”.

¿Y las mulas?

Existen dos versiones sobre la presencia de las mulas durante este festejo religioso. Por un lado, se dice que San Antonio de Padua quería convertir a un no-creyente sobre la presencia de Cristo en la Eucaristía. El “hereje” dijo que habría de entregarse a la fe si el sacerdote franciscano lograba, en el proceso de consagración, que su mula se hincara. El día convenido, el sacerdote mostró la hostia a la mula y ordenándole hincarse, el animal accedió, bajo la cabeza y se arrodilló ante él.

La segunda versión dice que, durante la Colonia, la fiesta de Corpus Cristi emigró América en donde los indígenas, convertidos al catolicismo, acudían a la celebración y traían burros y mulas cargados con huacales donde venían las ofrendas producto de sus cosechas en agradecimiento a Cristo por favorecer la siembra. De ahí que la concurrencia de estos animales se tomara como asociación del Día de Corpus.

Las pobres mulas, producto de la cruza de asno y yegua, que además son estériles, siempre fueron vistas como simples bestias de carga, y la picardía latinoamericana fácilmente empezó a abusar del mote diciendo “pareces mula”, aduciendo que “no piensas, sirves solo para cargar”, y después en algunos países para referirse a alguien “terco como mula” debido a que no piensa, solo actúa.

Al parecer, en Puebla, inició la tradición de regalar estas mulitas hechas de hoja de maíz con la leyenda “felicidades en tu día”.

¿Y por qué es día de los Manueles?

En realidad, no hay un “San Manuel” señalado el jueves de Corpus, se aduce a que la consagración se entiende como el hecho de que con el pan y el vino Dios nos muestra que está con nosotros, y el significado del nombre Manuel -en hebreo- es: “Dios con nosotros“.

Notas del redactor:

1.- Hoy, jueves de corpus, es el día “oficial” de mi santo, pues soy Victor Manuel porque así se llamaba mi abuelo materno, Victor Manuel de la Hoz, y él acostumbraba celebrar su “Santo” el jueves de Corpus.

2.- La ciencia ha tratado de explicar cada uno de los milagros de la iglesia y, sin pretender defender o debatir acerca de la fe cristiana, o de la razón de la ciencia por hacerlo, en uno de esos milagros ha logrado encontrar una explicación que “podría” aplicarse: precisamente el de la Hostia sangrante de Bolsano.
La presencia de la bacteria Serratia marcesens ha sido documentada desde el siglo XII en alimentos con alto contenido de almidón, como las hostias; esta bacteria segrega un pigmento natural de color rojo intenso, que puede parecer una “mancha de sangre”.

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