Ciencia y cultura hasta la sepultura

Las porristas (de la NFL)

Debemos empezar diciendo que el llamado deporte de animación deportiva (porristas) es muy respetado y practicado en los Estados Unidos.

Prácticamente todas las secundarias, preparatorias y universidades, tienen equipos de animación deportiva, y las competencias para elegir a las mejores son realmente espectaculares. Lejos de ser solamente un grupo de chicas que agitan pompones y gritan para animar al equipo, se han convertido en un verdadero grupo atlético-artístico capaz de ejecutar bailes, saltos, pirámides y piruetas dignas de cualquier gimnasta.

De hecho, la “animación deportiva” está en la lista para ser un Deporte Olímpico, aunque hasta ahora solamente ha logrado ser considerado un deporte de exhibición.

Sin embargo, algo sucedió cuando la NFL decidió integrarlos en sus equipos, y lo primero fue la eliminación de los caballeros de los grupos de cheerleaders.

 

Equipos que NO tienen porristas

Son varios los equipos de la NFL que NO tienen porristas, y las razones por las que no tienen, mucho lo atribuyen -al menos en parte- a la existencia comercial como figuras del estereotipo sexual femenino de las Dallas Cowboy Cheerleaders, conocidas como “las Vaqueritas”. Hay comentarios que en su tiempo expresó Tom Landry (entrenador de los Cowboys de 1960 a 1989), refiriéndose a ellas como “reinas del porno”, afirmando que el equipo de los Cowboys “explotó sexualmente a las muchachas pensando solo en complacer los instintos más básicos de los hombres”. Pero veamos algunos casos:

Los Gigantes de Nueva York son el único equipo que nunca ha tenido porristas, y no piensa tenerlas. Lo justifican porque dicen hacer cosas según marca la “vieja escuela”, por lo que las porristas simplemente no entran en su modelo deportivo profesional. Así que no hay “animación” durante el juego, y en los espectáculos de medio tiempo presentan a las bandas de las preparatorias y colegios universitarios locales.

El entrenador de los Green Bay Packers en 1988, Forrest Gregg, hizo disolver al grupo de las animadoras argumentando que significaban una distracción para jugadores y fanáticos. La verdad es que esta decisión fue solamente “de papel”, pues normalmente vemos a las porristas de la Universidad de WIsconsin en el campo de juego de los Packers.

George Hallas, fundador, y dueño hasta su fallecimiento de los Osos de Chicago, dijo que “mientras él estuviera vivo habría bailarinas (animadoras) en el campo”. A su fallecimiento en 1983, su heredera e hija única, Virginia, hoy dueña del equipo, se negó a renovar el contrato de las llamadas “Honey Bears”, aduciendo que se trataba solamente de mujeres vistas como “objetos sexuales” que no tenían nada que hacer en el campo. Ella cumplió 100 años en 2023, pero sus hijos y nietos herederos del equipo, han confirmado que no tienen intenciones de cambiar la actual política antiporristas. Los fanáticos más supersticiosos hablan de “la maldición del Honey Bear”, pues los Osos de Chicago no han podido ganar un Super Bowl desde la desaparición de las porristas; sin embargo, eso de “una maldición” hace referencia a la llamada “maldición de la cabra” que se dice vivieron los Cubs del beisbol, también de Chicago, cuando en 1945 el dueño del equipo mandó sacar del estadio a la mascota del equipo, una cabra, porque olía mal… y los Cubs no volvieron a ganar una Serie Mundial hasta 2016.

Los Pittsburgh Steelers hoy no tienen porristas, pero las tuvieron de 1961 a 1969 y, de hecho, las “Steelerettes” de 1963 y las de 1969, tienen un lugar en el Salón de la Fama de la NFL en Canton, Ohio, por su importante presencia atlética en el campo para promover el Football Americano.

ARLINGTON, TX – NOVEMBER 30: The Dallas Cowboys Cheerleaders perform before the start of the football game against the Washington Redskins at AT&T Stadium on November 30, 2017 in Arlington, Texas. (Photo by Wesley Hitt/Getty Images)

Cuando en 1969 comenzó la era del Coach Chuck Noll al frente de los acereros, éste pidió que desaparecieran a las porristas alegando que se trataba de un evento totalmente deportivo y familiar, y durante el juego no tenía por qué haber chicas bailando en el campo.

Historias más recientes de equipos sin porristas incluyen a los Bills de Búfalo, donde las “Jills”, formaban una empresa independiente contratada por el equipo de football por sus servicios de animación deportiva; las Jills demandaron en 2013 a los Bills porque no les estaban pagando por las horas que en realidad trabajaban. En ese momento, los Bills decidieron cortar relaciones con “esa empresa”. Con esto terminó la presencia de las Jills en el campo de juego, y pocos meses más tarde, la empresa de las Jills fue disuelta por completo.

En 2021, los Raiders de Los Ángeles disolvieron a las Charger Girls por motivos económicos. Se escucha el rumor de que esto fue solamente una situación temporal y es muy probable que las Charger GIrls se vean en el campo dentro de poco tiempo.

Los Jets de Nueva York no tuvieron porristas hasta que en 2007 crearon la organización llamada “Tripulación de vuelo de los Jets”.

¿Cuánto gana una porrista de la NFL?

Aunque esta pregunta tiene respuestas aplicables para cada uno de los equipos, consideremos que -prácticamente- todas las organizaciones de porristas forman una empresa independiente que vende sus “servicios de animación durante el juego” al equipo de football. Estas empresas contratan a sus chicas por contratos temporales individuales, por temporada y por un monto fijo, independientemente de la cantidad de horas que esto les signifique. Por ello, es difícil comparar su “sueldo” con el de otros empleos “normales de 8 horas”. Sus percepciones pueden ser de hasta 20 mil dólares por año/temporada (Agosto-DIcembre). Los entrenamientos y las prácticas semanales (de 2 a 3 por semana) son parte de su contrato, y no se cuentan como “horas trabajadas”. Aclaremos que se trata de contratos independientes para cada una de ellas, sin embargo, una porrista “sin contrato” puede ser llamada para ganar 100 o 200 dólares por un día (de juego del equipo); lo que significa llegar a las 7:30 al estadio, practicar con sus compañeras, estar listas para el juego a la una de la tarde, y salir de “trabajar” como a las 5 de la tarde… y todo por $200.

¿Es fácil ser porrista de la NFL?

Se estima que las pruebas calificatorias para ser una cheerleader de la NFL, están entre las más difíciles -hablando deportiva y artísticamente- que existen. La razón es simple… de conseguir el trabajo, su exposición y las posibilidades de ser “vistas” por algún cazador de talento artístico, teatral o cinematográfico, lo convierten en algo muy codiciado por las chicas.

Normalmente se pide ser mayor de edad (más de 21 años), cuerpo de “Barbie”y tener experiencia en grupos de animación. La lista para ser porrista de algún equipo como los Dallas Cowboys, tiene cada año hasta 10,000 chicas aspirantes inscritas… para contratar alrededor de 50.

Las reglas que una porrista de la NFL debe seguir incluye cosas como no poder suscribir contratos de patrocinio con ninguna empresa comercial, no pueden subir de peso, no pueden mostrar tatuajes, y si los tienen visibles, deben ser cubiertos con maquillaje. No pueden subir fotos inapropiadas a sus Redes Sociales, ni siquiera de su vida estrictamente familiar o personal, de hecho, no pueden participar en concursos o desfiles de lencería o trajes de baño, y al firmar contrato aceptan que todas sus redes puedan ser revisadas con frecuencia. Deben estar absolutamente sometidas a la autoridad y obedecer indicaciones al 100%; cualquier insubordinación significa el despido inmediato, y la lista de aspirantes es tan grande, que cualquiera que salga es fácilmente reemplazada.

Aunque algunas de esas “restricciones” pueden sonar lógicas para este trabajo, aunque hay otras que pueden parecer exageradas. Por ejemplo, no pueden utilizar ropa interior durante sus presentaciones, a menos que ésta sea parte integral del uniforme; deben estar siempre de pie mientras estén trabajando y no pueden comer ni fumar con el uniforme puesto, y cuando no están trabajando, tienen un código de vestimenta obligatorio (por ejemplo, no pueden usar pants ajustados ni andar por la calle “mal vestidas”).

Pero sorpréndase… aunque desde luego conocen y saludan a los jugadores de su equipo, está en su contrato que no pueden tener ninguna relación pública, privada o social, con ningún jugador de la NFL, eso significa -aunque usted no lo crea- que no pueden asistir a una reunión social, fiesta o evento, aunque sea privado, en donde haya jugadores, e incluso se deben salir de un restaurante cuando al lugar entre algún jugador de la NFL… aunque no lo conozca.

Ciencia y Cultura, hasta la sepultura.

Soy Victor M García de la Hoz, hasta la próxima

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